En un nuevo episodio que refleja el drama humano detrás de la crisis de presos políticos en Venezuela, una madre se quebró en llanto frente al centro de detención Zona 7 de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Boleíta, Caracas.
La mujer, identificada en varios reportes como Evelis Cano Pérez, se arrodilló sobre el asfalto y, entre sollozos desgarradores, imploró al cielo por la liberación de su hijo, Jack Tantak Cano, detenido por motivos considerados políticos por familiares y organizaciones de derechos humanos.
«Me duelen las entrañas, ya no aguanto más, Señor… Lleva mi vida… Te entrego mi vida por la libertad de mi hijo… Ya no aguanto más este dolor, padre amado», se le escucha decir en videos que se viralizaron rápidamente en redes sociales y medios internacionales.
El episodio ocurrió en medio de una vigilia que ya lleva más de once días consecutivos. Decenas de familiares de detenidos permanecen en las afueras del recinto exigiendo información sobre sus seres queridos y la liberación inmediata de quienes consideran presos políticos. Según denuncias de familiares y activistas, muchos de estos detenidos habrían sido arrestados en el contexto de protestas o por su activismo opositor tras los eventos políticos recientes en el país.
El video de la madre ha generado una ola de indignación y solidaridad en redes sociales, con mensajes que piden al régimen venezolano y al presidente estadounidense Donald Trump, intervenir para lograr la libertad de los detenidos. Organizaciones de derechos humanos han reiterado que cientos de personas permanecen privadas de libertad en condiciones arbitrarias.










