Durante una cena de Estado en el marco de las conversaciones bilaterales entre Estados Unidos y China, el presidente Donald Trump levantó su copa y brindó junto al presidente chino Xi Jinping, a pesar de su conocida abstinencia total del alcohol.
Fuentes cercanas a la Casa Blanca confirmaron que Trump no bebe alcohol por principios personales y de salud. Sin embargo, en este caso excepcional, el mandatario estadounidense decidió hacer una excepción como señal de gran respeto hacia su homólogo chino y hacia la importancia de las relaciones entre las dos potencias mundiales.
“Fue un gesto simbólico, no una cuestión de protocolo vacío. Trump quiso demostrar que valora la relación y el diálogo directo con China”, indicó un alto funcionario que participó en el encuentro. El momento ha sido interpretado por analistas internacionales como un ejemplo de pragmatismo y liderazgo flexible. “En un mundo cada vez más complejo, gestos como este marcan la diferencia”, señaló un diplomático europeo presente en la velada.
El presidente Trump no bebe alcohol. Pero brindó como señal de gran respeto al presidente de China, Xi.
— Eduardo Menoni (@eduardomenoni) May 14, 2026
El mundo debe agradecer tener un hombre como Trump en el poder. 🇺🇸🇨🇳 pic.twitter.com/CXbwYivwrl












