En una de las operaciones militares más masivas de los últimos años, el gobierno ecuatoriano desplegó 10.000 soldados el pasado viernes en las provincias de Guayas, Manabí y Los Ríos, con el objetivo de reforzar el control territorial y combatir frontalmente la violencia generada por grupos narcotraficantes.
Con fusiles en mano y mochilas de campaña, cientos de efectivos de fuerzas especiales comenzaron a llegar al aeropuerto de Guayaquil, principal punto de concentración, desde donde se distribuyeron estratégicamente hacia las zonas más afectadas por la criminalidad organizada. El general Mauro Bedoya, de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE), confirmó que el despliegue busca «reforzar los operativos de seguridad» en estas tres provincias costeras, consideradas epicentros de la disputa entre bandas con vínculos a carteles internacionales.
🇪🇨🚨| CONTUNDENTE: Con fusiles y mochilas de campaña, 10.000 soldados fueron desplegados el viernes en tres provincias costeras de Ecuador para fortalecer la lucha contra la violencia de grupos narcotraficantes. El presidente Daniel Noboa está decidido combatir el crimen. pic.twitter.com/bolEJdSFSi
— Eduardo Menoni (@eduardomenoni) January 20, 2026
La medida forma parte de la fase denominada «Ofensiva Total», anunciada por el Ministerio de Defensa y respaldada directamente por el presidente Daniel Noboa, quien ha reiterado su compromiso de enfrentar con «mano de hierro» al crimen organizado. Esta ofensiva se da en un contexto de cifras récord de homicidios y otros delitos violentos que han golpeado duramente al país en los últimos meses, especialmente en áreas portuarias y costeras como Guayaquil y Manta, donde el narcotráfico y las disputas territoriales han escalado de forma alarmante.










